Archivo para Febrero 14th, 2007
Paja mental de las tontas…
Estaba viendo House ayer cuando caí en la cuenta… si llevan ya tropecientos capítulos, si les quedan otros tantos, si cada vez hay una enfermedad nueva muuuy chunga, y si esas enfermedades son reales y no inventadas por los guionistas…la cantidad de cosas malas malas que te pueden entrar, no?. Qué yuyu…
edujarto.
Yu nou nau, nau, nau…
No, no es que me repita o parafrasee a algún ex-presidente de España, es el eco. El eco es, en su principal acepción, la repetición de un sonido por la reflexión de las ondas sonoras (para que sea eco la repetición del sonido ha de ser por reflexión y no solo por la repetición y la repetición como hacen algunos políticos para ganarse el pan nuestro de cada día, eso es diferente, se le llama hacerse eco, de ellos mismos además, que cosas y que pesados).
Supongo que todos habéis provocado eco en algún momento de vuestra vida, pero no porque os repitáis sino porque un sonido (las ondas sonoras) que habéis emitido se ha (han) reflejado en algún objeto del entorno. Pero ¿por qué estoy hablando del eco? Pues porque descubrí el otro día el origen de la palabra (como no). Eco proviene del latín echo y este a su vez del griego. Por lo visto, según cuentan por ahí los expertos, el dios supremo, Zeus, persuadió a Eco (ninfa de la montaña en la mitología griega) para que se quedase con Hera, su mujer (la de Zeus, además de su ¡¡hermana!!), y la entretuviese con una charla incesante para que ésta (Hera) no pudiese espiarlo y él (Zeus) pudiera zascandilear a sus anchas. Pero Hera no era manca y como muchas mujeres tenía un genio de aupa y se irritó y ¿quíen pagó el pato? Claro, Eco, a la que privó del poder de hablar (eso para una mujer es un gran castigo) quedándose sólo con la facultad de repetir la sílaba final de cada palabra que oyera. Un amor no correspondido por el bello Narciso, hijo del dios del río Cefiso (más bien bien, el narcisista Narciso despreció a la resonante Eco), que amaba a su propia imagen reflejada (es que vaya panda que tenemos en la mitología griega), hizo que Eco languideciera hasta que sólo quedó de ella su voz (incluso existe una ópera creada por el alemán Christoph Willibald Gluck y llamada Eco y Narciso).
Amor, desamor, celos, mentiras, narcisismo,… No, no es la política actual, en la antigua Grecia ya se daba.
(Perdón por las referencias a los políticos pero es que una anda un poco requemada con ese colectivo).
La chica que salió de la tarta.



