Antipática

blog terapéutico para no dedicarse a las drogas (en exceso).

Archivo para Mayo 4th, 2007

Ansar pilota

con 13 comentarios

Y su hijo también.

En fin, leed los comentarios de los siguientes enlaces, que no tienen desperdicio.

Ansar controla.

Ansar al volante.

La chica que salió de la tarta.

Escrito por antipatica

Mayo 4, 2007 a 6:25 am

Binta y la gran idea

sin comentarios

Hace unos días vi un documental titulado ‘en el mundo a cada rato’ que relata una serie de historias. Una de ellas me gustó especialmente y aquí os la traigo esperando que os guste tanto como a mi.

La chica que salió de la tarta.

Escrito por antipatica

Mayo 4, 2007 a 6:09 am

El innombrable

con 3 comentarios

No es el innombrable por ser una mala persona, un inmoral o un asesino, ni mucho menos, es por lo complicado que es nombrarle, lo voy a intentar:

Ryszard Kapuscinski

Bueno, yo creo que más o menos me habeis entendido. Pues bien, después de que os relate mi tontuna supina os traigo un fragmento de algo que he leido de Kapuscinski que le viene al pelo a la situación que se vive en España en estos momentos en lo que a periodismo se refiere:

“Antes, la profesión de periodista era un trabajo de especialistas. Había un limitado grupo de periodistas especializados en algún campo en concreto. Ahora la situación ha cambiado por completo: no existen especialistas en ningún campo. El periodista es simplemente uno al que trasladan de un lugar a otro, según las exigencias de la cadena televisiva. Pero más importante que esto es que los medios de comunicación, la televisión, la radio, están interesados no en reproducir lo que sucede, sino en ganar a la competencia. En consecuencia, los medios de comunicación crean su propio mundo y ese mundo suyo se convierte en más importante que el real. Asistimos, entonces, a este fenómeno de los desplazamientos en masa de los medios. Si hay una crisis en el Golfo Pérsico, todos van al Golfo Pérsico. Si hay un golpe de estado en Moscú, todos van a Moscú. Si hay una tragedia en Ruanda, todos van a Ruanda. Al mismo tiempo que la tragedia de Ruanda, sucedieron en África tres o cuatro acontecimientos muy importantes, a los que no se les prestó la más mínima atención, porque todos estaban en Ruanda. La tragedia de Ruanda fue presentada como la tragedia de africana, como la tumba de África, la muerte de África. Nadie señaló que Ruanda es una nación muy pequeña, cuyos habitantes ascienden a menos del 1% de la población africana. Pero los que fueron enviados a Ruanda, dado que no conocen nada de África, estaban plenamente convencidos de que aquello era África. Por tanto nos encontramos en un mundo que ha perdido todo criterio, toda proporción, en el que son los medios de comunicación los que crean la historia.”

Y es que una anda un poco harta de que le den una columna a un empresario de la automoción para que hable del cambio climático, que un contertulio pase de hablar de “laconservacióndelcolibrísilvestredelasestepas” a las listas de ANV, que se pueda soltar cualquier burrada apoyándose en “según nuestras fuentes”, que se diga cualquier burrada sin siquiera tener fuentes… También comprendo perfectamente que son empresas y son libres de manejarlas como les venga en gana pero nunca deberían de mentir y nunca deberían de dejar de respetar un código deontológico. En fin, que me parece que el nivel periodístico de este país está cayendo a unos niveles nunca vistos hasta la fecha. Solo la rigurosidad de unos pocos, como por ejemplo el Sr. Boticario, me parece destacable, la gran mayoría me resulta detestable.

La chica que salió de la tarta.

Escrito por antipatica

Mayo 4, 2007 a 6:06 am

Comida rápida

con 7 comentarios

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Esta chorrada se me ocurrió hace un tiempo, pero hace poco he leído un artículo de David Trueba en la revista dominical de ‘El periódico’ que le podría venir al pelo y sigue un poco el hilo de lo que nos comentaba Curtis hace poco. Os lo transcribo a continuación:

“Dirección Páramo

Hace muchos años, un vecino me dijo algo difícil de olvidar: “Lo peligroso de ser idiota no es serlo, sino serlo y creer que no lo eres”. Entonces me pareció un trabalenguas, hoy casi una máxima de comportamiento. De esto me acordé hace unas semanas porque se estrenó una serie de la televisión norteamericano en nuestras pantallas. Esta serie, ‘The office’, nace de una serie original británica que todo el mundo considera superior, más ácida, más negra y mejor que su versión americana. Entonces voy yo y le pregunto a un amigo que trabaja en la televisión por qué se compra el ‘remake’ norteamericano y no la versión original inglesa y me explica: “El público español de televisión rechaza los productos europeos, no se siente identificado con los decorados, las caras de los actores, la terminación técnica”. Así que como nos sentimos muy distantes y raros frente al producto británico, nos entregamos al norteamericano. Aclarada la duda.
Ahora bien, ¿no es más familiar porque es el único que nos dan? ¿Círculo vicioso? ¿Dominación cultural? Póngale usted el nombre.
Mi amigo, profesional, me explica: “Se trata de imitar la estética americana. Las casas no tienen que parecer españolas, sino apartamentos americanos. Un bar o una oficina tiene que remitir a un bar y una oficina norteamericanos porque el público rechaza lo que no responde a los parámetros estéticos de las series que nos vienen de allá”.
Claro: juicios, hospitales, comisarías tienen que ser a la americana. ¿Y comportamientos, modos de vida, costumbres también? Pronto la política, el bipartidismo, la abstención. Todo.
Cuantas veces he visto a amigos músicos esmerarse por parecer anglosajones. En cuantas ocasiones he leído novelas que no es que quieran es que persiguen desmesuradamente sonar americanas y aparentar que transcurren en Nueva York.
En el cine es un clásico, el mejor elogio para una película es: “Parece americana”. Sólo si alguien gana el Oscar es un profesional respetado. La imitación del modelo admirado es algo comprensible, pero aceptar que sólo es vendible ese modelo estético importado a veces espeluzna.
Hace poco se estrenó una exitosísima película francesa en nuestro país. Su título original es ‘Indigènes’, pero se ha comercializado en España como ‘Glory Days’, cualquier cosa antes que sonar francés. Buaj, qué miedo, no sea que la gente se asuste. Alguien dirá: horror, otra maldita película sobre la segunda guerra mundial. ¿Y con franceses? ¿La guerra civil española? Prefiero Vietnam, la CIA y JFK suenan mejor.
Curioso rechazo a lo cercano. Eso sí, entendible. Lo que resulta extraño es que cuando le preguntas a la gente siempre se declara como rebelde indómita frente a la dominación social y cultural. “¿Mi país un páramo?, que va, un mercado libre”. Por eso quizá me acordé de la frase de mi amigo. La verdad, prefiero saber que España, pese a su moderado tamaño y población, es el cuarto mercado que más dinero da a ganar, por ejemplo, al cine norteamericano. Prefiero saberlo, que no saberlo.”

Yo le doy gran parte de razón y como pruebas pongo la cartelera de cine de una ciudad de provincias, la lista de los discos más vendidos o cualquier canal de música comercial. Y con esto no quiero decir que todo lo que venga del mercado americano sea malo, pero reconozco que la gran mayoría me lo parece. ¿Y a vosotros?

La chica que salió de la tarta.

Escrito por antipatica

Mayo 4, 2007 a 5:37 am