Archivo para Mayo 14th, 2007
Camino del Valhalla (Parte 3): Derek And The Dominos
DEREK AND THE DOMINOS (1970)
Mientras filmaba en 1964 “Qué noche la de aquel día” (“A Hard Day’s Night”, mi querido traductor), George Harrison conoció a una modelo y actriz llamada Pattie Boyd (sale en una de las primeras escenas, en el tren). Chico conoce a chica, chica conoce a famoso beatle, se enamoran y se casan (1966). Vivieron felices y comieron perdices durante unos años e incluso Pattie acompañó a Harrison en sus viajes cósmicos a la India en busca de no se sabe muy bien qué.

George Harrison y señora de

Eric Clapton por 1970 (a la derecha) ya era más feo que picio.
¿Esto a qué coño viene? Paciencia, amigo lector, porque Pattie está muy unida a Derek And The Dominos. Y no por su dominio del bajo elécrico (el cual desconozco…pero no es relevante).
Eric Clapton había conocido a George Harrison en 1963, cuando el joven Eric tocaba en The Yardbirds, mítica banda del R&B británico por la que pasaron Clapton, Jeff Beck y Jimmy Page (ahí queda eso). Luego pasó por los Bluesbreakers de John Mayall y se hizo un hueco en el panteón del rock con Cream. Además nos puso los pelos de punta tocando el solo en “While My Guitar Gently Weeps” en el álbum blanco de los Beatles. El caso es que la amistad entre los dos guitarristas fue a más, mientras que la relación entre Pattie y Harrison fue a menos. Eric Clapton terminó enamorado de la desafortunada joven, que resultaba ser la mujer de uno de sus mejores amigos ¿se os ocurre un drama más grande? Eric se humilló y las pasó canutas, pero Pattie siguió (de momento) con Harrison y al bueno de Eric se le rompió su corazoncito (a la vez que su banda post-Cream, Blind Faith, se iba al carajo).
¡CRóNICA EN ROSA!
Resultado de sus desencuentros emocionales fue “Layla And Other Assorted Love Songs” (1970), dedicado en su totalidad a la buena de Pattie. Canciones de una persona herida, a veces furioso (“Why Does Love Got To Be So Sad” o la misma “Layla”, que no tiene nada que ver con la versión acústica que se ha hecho famosa después), a veces apesadumbrado (“Bell Bottom Blues”, “I Looked Away”) o simplemente destruido (“Nobody Knows You When You’re Down And Out”), fue una terapia (fallida) en la que reflejar todo su dolor. Para ello contó con una banda de campanillas, resultante de las sesiones para el disco en solitario de Harrison (“All Things Must Pass”), más el añadido de un guitarrista de la talla de Duane Allman (de los Allman Brothers), que pasaba por ahí y que dejó algunos de los solos más escalofriantes de la historia en este disco. Encontramos también las habituales carencias de Clapton (parte vocal endeble, material irregular con canciones flojas, solos de guitarra demasiado económicos y sin gancho en algunos momentos…), pero el disco quedó tan bien que no vendió nada.
Dos bestias en ésto de la música, Johnny Cash y Derek and The Dominos sin Duane Allman.
Eric Clapton cayó en una adicción a la heroína durante su grabación, que hizo que sus siguientes años fueran un desastre en lo artístico. Después se recuperó de la adicción al caballo y cayó en el alcoholismo (en fin). “Layla And Other Assorted Love Songs” fue su último canto de cisne antes de su caída a los infiernos, aunque siguió dando ocasionales chispazos de genio (“Cocaine”, “I Shot The Sheriff”) ¿Al final consiguió a la chica? Sí, pero no fue un final feliz. Borracho e infeliz, la maltrató durante toda su relación, tuvo hijos con otras y en general se portó bastante impresentablemente. Su amistad con Harrison no se resintió a pesar de ello y han seguido siendo muy buenos amigos hasta la muerte reciente del Beatle. Descanse en paz.
Comfortably Numb



