Antipática

blog terapéutico para no dedicarse a las drogas (en exceso).

Archivo para Septiembre 27th, 2007

Camino del Valhalla (Parte 6): Flamin’ Groovies

con 2 comentarios

¿Os imagináis que, en plena eclosión del sonido San Francisco y de la psicodelia y del flower-power, aparece un grupo tocando rock and roll de los años cincuenta para algunos teddy-boys de bar trasnochados? ¿Os imagináis que en la efervescencia punk de 1977 en Londres, que arrastraba incluso a gente como Paul Weller, sale un grupo que toca canciones de los Beatles y se visten como mods, mientras agitan sus melenitas y llevan sus guitarras de caja casi en el cuello?

Pues bien, no sólo existen esos casos, sino que ambos casos están protagonizados por el MISMO grupo. Niños y niñas, hoy os quiero hablar de The Flamin’ Groovies, el grupo que siempre llegaba con diez años de retraso (como los superhéroes, pero al revés).

Como os podéis imaginar, esta que sigue es otra historia de perdedores, lejos del brillo de las carreras de otros compañeros de camino al Valhalla rocanrolero (Led Zeppelin, The Doors…) y lejos también del reconocimiento post-mortem de grupos vitales como los Stooges o la Velvet, el caso más sonado. Los Flamin’ Groovies no hicieron nada en su tiempo y tampoco se les recuerda hoy. Pero deberíamos. Vaya aquí mi memorial.

Se formaron en San Francisco tal día como el que fuera. Dirigidos por Roy Loney y el guitarrista Cyril Jordan (sin relación con el otro Jordan famoso, ni siquiera en pigmentación de la piel), pasaron olímpicamente del sonido hippy que imperaba por entonces en la Bahía y se dedicaron con pasión a un rock and roll de otras épocas, influenciados también por gente contemporánea como John Sebastian y sus Lovin’ Spoonful. Los hippies pasaban de ellos y el grupo tampoco salió demasiado de la zona, así que se iban a quedar en una banda más, hasta que la oportunidad llamó a su puerta y se autoeditaron su primer LP, un vinilo plagado de “good time music” llamado “Sneakers” (1968), con una portada en la que salían ellos caracterizados como dibujos animados (una tienda madrileña de discos, cuyo nombre no recuerdo, utiliza esta imagen en su publicidad):

 

Epic, que no había cazado nada en la frenética búsqueda de grupos que tuvieran “San Francisco” escrito en alguna parte de su biografía, lo reeditó  un año después como “Supersnazz”, pero la cosmética no hizo que el disco tuviera éxito. Aún así, las canciones dieron las suficientes vueltas por las radios como para que les escucharan gentes de otros estados y por fin pudieron montar una gira interestatal, que daría mucho que hablar, porque marcaría su sonido posterior.

En dicha gira coincidieron con dos grupos de Detroit: a uno de ellos ya hemos dejado caminando hacia el paraíso vikingo, The Stooges, otro caminará dentro de poco hacia el Valhalla, MC5. Impresionados por el sonido hard-rock de estos grupos, los Flamin’ decidieron afilar un poco las guitarras y lograron un sonido algo más contemporáneo en sus dos siguientes LPs, “Flamingo” (1970) y “Teenage Head” (1971).

“Flamingo” les pilló todavía a medio camino entre el sonido cincuenta de su primer disco y el caos sonoro de los Stooges, aunque contenía piezas muy aprovechables (lo siento, colega, sé que no te gusta pero me sigue molando “Second Cousin”), pero la verdadera consagración de estos guerreros escandinavos del ROCK llegó con el “Teenage Head”, que ahora es catalogado como la repuesta estadounidense al “Sticky Fingers” de los Rollos Rodantes. La influencia de los Stones era muy aparente en piezas como “City Lights”, pero tenían muy buen material propio o arreglado, con los amplificadores siempre a punto de estallar (“High Flyin’ Baby” y su slide, “Have You Seen My Baby” o la propia “Teenage Head”). Tenían tiempo todavía para homenajear a sus ídolos rockeros (“Evil Hearted Ada”), pero el disco en general sonaba “moderno” y queda como un clásico hoy en día. Inexcusable su escucha si te gusta el rock de alto voltaje de principios de los 70.

Después del disco, Roy Loney abandonó el grupo y lo sustituyeron por Chris Wilson (voz y guitarra gretsch). Entre él y Jordan comenzaron a cambiar la dirección del grupo, olvidando a Elvis y a Little Richard y poniendo en su lugar a Lennon y a McCartney (qué plasta eres, Paul). En 1972 sacaron “Slow Death”, que todavía sonaba muy parecido a “Teenage Head”

pero pronto se disfrazaron de mods, con pantalones y chaqueta a juego, y dieron un vuelco a su repertorio. Se mudaron a Londres y no se supo nada de ellos hasta que volvieron en 1976 con el tremendo “Shake Some Action”, disco a medio camino entre los Beatles de la primera época y los Byrds de 1965, con piezas memorables como la que da título al disco, la agridulce “You Tore Me Down” o la vibrante “I Can’t Hide”, todo salpicado por versiones más o menos ineptas y entrañables de “Misery” (Beatles) o “She Said Yeah” (versión de una versión de una versión). Un disco imprescindible en cualquier fonoteca.

En plena punk, ellos siguieron ignorando las tendencias y siguieron sacando discos impertérritos por las amenazas de muerte de sus contemporáneos. Sus siguientes discos, peores que el “Shake Some Action”, siguieron las mismas reglas: una mezcla entre originales bañados en guitarras gretsch y versiones de clásicos de mediados de los sesenta (“I’ll Feel A Whole Lot Better”).

Empeñados en no crecer y hacer lo que les salía del nabo (perdón), fueron decayendo hasta quedar hoy en día como banda de culto, con unos pocos fieles divididos en dos bandos, los que admiran la época rock de Roy Loney y los que prefieren el merseybeat de “Shake Some Action” y la era Chris Wilson. A mí me gustan las dos ¿y a tí?

Comfortably Numb

Escrito por antipatica

Septiembre 27, 2007 a 2:47 pm

Escrito en Música, Paja mental

Fashion

con un comentario

“Después de todo, ¿qué es la moda? Desde el punto de vista artístico una forma de fealdad tan intolerable que nos vemos obligados a cambiarla cada seis meses”

Oscar Wilde.

¿Qué es la anorexia? Quizá, algo para toda la vida.

La chica que salió de la tarta.

Escrito por antipatica

Septiembre 27, 2007 a 2:41 pm

Bellbottoms Uh!

sin comentarios

John Spencer Blues Explosion. Aunque no es la canción que más me gusta, ni siquiera el disco, como muestra de lo que pueden dar, vale.

edujarto.

Escrito por antipatica

Septiembre 27, 2007 a 12:21 pm

Escrito en Música

Siempre aprender

sin comentarios

“When one teaches, two learn”.

Robert Half.

edujarto.

Escrito por antipatica

Septiembre 27, 2007 a 10:41 am

Escrito en Paja mental