Archivo para Junio 19th, 2008
Gaseosa de Ácido Eléctrico (Parte 10): La Revolución de Emiliano Zapata
El mundo del coleccionismo musical sesentero pasa generalmente por comprar por catálogo, ahora por internet; las tiendas “físicas “no tenían esos discos, o, si era una tienda especializada, lo tenía el tiempo suficiente para que el cliente anterior lo comprara delante de tus narices (in your face). Aquellos catálogos eran todos fieles a un estilo muy determinado, copiado tal cual de los mismos catálogos de tiendas británicas. En orden alfabético, grupo a grupo, cantaban las excelencias de cada disco, con hiperbólicas entradas tipo “Esta obra maestra del acid-fuzz birmano….” o “Una joya del garage beat de Sri-Lanka ¡Imprescindible!”. Podeís pasaros todavía por la web de Melocoton Records, una conocida tienda madrileña, y ver de lo que os hablo, aunque en esta nueva era de la desinformación internetera suena a añejo y a pasado polvoriento y cada vez son más escasos estos ejemplos.
El caso es que a veces consigues ver cosas que te llaman la atención, bien por la portada, bien por el extraño nombre del grupo o bien porque la descripción florida está particularmente lograda. A mí me pasó con La Revolución de Emiliano Zapata, que es el grupo que nos ocupa aquí, yy cumplió todos los puntos mencionados anteriormente.
REVOLUCIÓN DE EMILIANO ZAPATA HOY (LA VERDADERA VOCACIÓN DE MAGDALENA) MEX 26,00 € 1972 OBRA MAESTRA HARD PSYCHO. SENSACIONAL GUITARRA. CLÁSICO 2º LP. MUY RECOMENDADO.
El caso es que me entró el gusanillo (por la razón que fuera), pero sus discos no estaban al alcance de mis magros ingresos de aquella época y lo fui dejando pasar. Al final logré que un amigo de un amigo de un amigo me lo consiguiera de manera poco acorde con los mandamientos de Teddy Bautista y pude escuchar el primer disco, homónimo, de este quinteto de Guadalajara (Guadalajara, Méjico, claro). Poco más os puedo decir del grupo; ni conozco su biografía, ni anécdotas jocosas o no, ni siquiera los nombres de sus cinco componentes (sólo sé que son cinco porque alguna foto hay por ahí suelta). Os dejo en manos de wikipedia o de foros o de lo que queráis; sois libres de crearos la Revolución de Emiliano Zapata que queráis, modularmente, como si montarais un mueble de Ikea. Como dato suelto, parece ser que el grupo acabó convertido en un grupo de rancheras y baladas. Pero que algún HOYGAN nos lo confirme.
Hablemos de su música, que es lo que trae La Revolución a nuestro pequeño reducto en la red (el nuestro y el vuestro). La Revolución, que empezó a rebelarse contra lo establecido allá por 1970, bebía directamente del rock ácido californiano más guitarrero: Quicksilver Messenger Service, Moby Grape, algunas cosas de los primeros Grateful Dead, Kak. Lo mezclaron todo con un poco de misticismo casero y con gotas de Nietzsche (sic) y parieron su primer disco. Destaca sobre todo el juego de sus dos guitarras, un poco al estilo de lo que hacían Cipollina y Duncan en los Quicksilver, superpuesto al ritmo sólido que marcaban su sobria sección rítmica, sin grandes florituras, pero rocosa. El guitarra solista desconocido se hace un homenaje a sí mismo con un sonido muy eléctrico, poco virtuoso pero extremadamente emocional, vibrante y vital, muy rockero. El grupo suena espléndido en las partes instrumentales, imaginativas pero sin ser indulgentes, y aciertan con las melodías en muchos casos. Como lunares de este IMPRESCINDIBLE y MUY RECOMENDADO primer disco de acid-rock mexicano quedan sus canciones más hippies y perroflaúticas, que sonarían bien bajo los efectos del peyote, pero que ahora no enganchan.
Abren el disco con “Nasty Sex”, una excusa para una serie de eléctricos solos de guitarra con base sencilla; jam session psicodélica y baile garantizado en sus fiestas, oiga. Siguen con su punto álgido, “Melynda”, donde cantan fatal pero con entusiasmo con trepidantes guitarras plagadas de fuzz barato, a todo galope. Algo así consiguen (pero sin malas voces…es instrumental) con “Shit City”, titulada en castellano “La Ciudad Perdida” (¿?) donde el guitarrista me vuelve a recordar a San Francisco y sobre todo a Barry melton de Country joe And The Fish. Otra brillante y en la misma línea es “Still Don’t Not Yet” (soy incapaz de traducirlo) o “If You Want It”. Flojean más en sus temas progresivos, lentos, con flautas y mucho reverb, como “I Wanna Know”, “At The Foot Of The Mountain”, aunque también éstas tienen momentos inolvidables, sobre todo la última; más abundantes en la ligeramente medieval “A King’s Talk”.
Un disco, en definitiva, IMPRESCINDIBLE y MUY RECOMENDADO, a años luz de cualquier grupo birmano de aquella época, pero bastante cerca del modelo de acid-rock de San Francisco…sólo que dos años tarde. Algo parecido pasó en España los sevillanos con Smash, uno de los mejores grupos (sino el mejor) que hemos tenido por aquí, y que llegó tarde en comparación con Anglosajonia y demasiado pronto para España, que aún no estaba preparada para aquella locura.
El segundo disco, “Hoy” (1972), no es tan IMPRESCINDIBLE y MUY RECOMENDADO, y algún grupo birmano seguro que lo supera. Empieza fuerte con “In the Middle Of The Rain”, pero abusan del hippismo algo rancio, esta vez acompañados por voces femeninas, Salvo pequeños chispazos de su anterior disco electrico (“El Kuino”), el álbum va haciendo que caigas en un ligero sopor mientras avanza irrelevantemente. En fin, otro producto de la peor indulgencia hippie, en la que también cayeron nombres ilustres como Quicksilver, Jefferson Airplane o Grateful Dead.
Pero quedémonos con “Melynda” y con la mejor Revolución posible, la Revolución de Emiliano Zapata. IMPRESCINDIBLE Y MUY RECOMENDADO.
Mr pHarmacist
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El otro día, después de madrugar me fui a pasear a la misma hora que todo el mundo sale disparado hacia el trabajo. Como tenía tiempo, mientras paseaba, me puse a contar cuantos de los coches que pasaban llevaban a más de un ocupante. El resultado de esta chorra-estadística es que más del 85% de los coches estaban ocupados por una sola persona.
Y una se pregunta, ¿con lo que hemos avanzado a nadie se le ha ocurrido crear una solución para la ciudad que aporte las mismas comodidades que un coche, sea más barato, menos voluminoso, más económico y más ecológico?
Hay varios intentos pero no son competitivos. Los microcoches cuestan más de 8500 € con motor de 50 centímetros cúbicos. Los smart ya ni te cuento lo que cuestan. ¿De verdad no es posible sacar un medio de locomoción que dé la misma libertad, seguridad y prestaciones que te puede dar un turismo normal en ciudad y sea lo suficientemente barato para que la gente se lo plantee?
Es algo que me pregunto.
Y una nueva paja mental de… La chica que salió de la tarta.



