Archivo para Enero 2009
Spotify, un post más
Impresionante. De tanto verlo “por ahí”, me entró curiosidad por probar Spotify. Para quien no lo conozca, podemos describirlo como un reproductor de música estilo iTunes que se conecta a la red para reproducir las canciones. Y es impresionante. Por supuesto, lo bueno o no que sea el servicio, depende de si es gratuito, si es rápido y fácil de usar y si tiene un catálogo de canciones importante. Y por ahora lo cumple todo. La gratuidad la consiguen insertando anuncios de vez en cuando, pero por ahora no me ha saltado ninguno, en tres horas que llevo con él. Desde el punto de vista de la industria, es el paso que deberían haber dado hace tiempo. Poner a la gente a la distancia de un click lo que pueden conseguir con tres, y encima siendo más inmediato. Si queréis probarlo, tendréis que registraros y esperar una invitación. Como veía que en mi caso eso no sucedía, he seguido el enlace dado en esta entrada de Alt1040. Y listo. A escuchar a Blood, Sweat and Tears, por ejemplo.
He de hacer notar también un punto malo que me ha dado por pensar: Dejar de poseer la música dependiendo de un servicio externo. Me parece un posible problema futuro, incluso más importante que tener que estar conectado a internet para escuchar algo. Pero supongo que no tardará mucho en aparecer algo para descargar las canciones al disco duro.
edujarto.
Citas Célebres
Rouco Varela: La libertad de expresión “ha de ser tutelada”.
Porque al señor Monseñor le parece mal la publicidad de los autobuses en los que se puede leer:
“Probablemente Dios no existe. Deja de preocuparte y goza de la vida”.
Recordemos que también hay unos autobuses, en Madrid, con el lema de “Dios sí existe, disfruta de la vida en Cristo” sobre eso no debe tener problemitas .
Pero sobre cosas importantes, sobre las vergüenzas que producen la corrupción y la hipocresía en el seno de su Iglesia sobre eso, no tiene nada que decir, nada que objetar, nada que tutelar.
Visto en un mi Mesa Cojea.
La ignorancia afirma o niega rotundamente; la ciencia duda. (Voltaire)
Rocío
Periodismo de investigación
Desde hace un tiempo echo de menos en los periódicos los artículos de investigación periodística, las exclusivas y esas cosas que hacían que algún periódico destapara algún escándalo y se denunciaran cosas.
En la actualidad tenemos periódicos gratuitos con noticias de 20 palabras, periódicos de pago con noticias elaboradas sin ninguna profundidad donde lo único que se hace es darle bola a algún artículo de un tercero (copia y pega) o poner declaraciones fuera de contexto de algún colectivo intentando hacer de eso una noticia o portales de internet donde el copia/pega y las noticias de agencias es lo más desarrollado que son capaces de ofrecer.
Muchas veces buscas algo y te encuentras el mismo texto, palabra a palabra, en 20 portales diferentes.
¿No creéis que ha muerto el periodismo de investigación?
P.D.: Por lo menos está saliendo esto del CSI madrileño en el País, pero parece una gota en el mar.
La chica que salió de la tarta.
…y disfruta de la vida
A ver si aprendemos del mensaje.
La chica que salió de la tarta.
No es lo que parece
La chica que salió de la tarta.
Mirándose en otros ejemplos
“Medical bills cause more than half of personal bankruptcies in the U.S”
Amy Goodman en un podcast de Democracy Now!, de la que ya hemos hablado en ocasiones anteriores. Está en inglés, pero bueno, así nos sirve para practicarlo. Es en EEUU, pero sería un error pensar que está demasiado lejos, o quedarse en simplificaciones del tipo “estos yankis…”. En España la financiación y el modelo de sanidad también está entredicho, aunque no se diga abiertamiente. Y quizás mirarse en otros ejemplos, o hasta dónde llegan determinados modelos en otros casos es una de las formas más fáciles de pensar en uno mismo. Quizás va siendo hora de pensar en qué es lo que cada uno quiere que la sanidad pública cubra y criticar o apoyar las opciones políticas que se ajusten más a nuestra visión. Al fin y al cabo, eso es participar en política, no?
edujarto.
FUE CULPA DE LA CRISIS
(…) Miró a su hijo, que en apenas tres meses cumpliría dos años, y salió a la calle dispuesto a olvidar el concepto de honradez (“rectitud de ánimo, integridad en el obrar”). Pero Ramón no era un delincuente. No sé si el delincuente nace o se hace, pero desde luego Ramón no nació delincuente y, en tan breve período de tiempo, tampoco se hizo. Así que su carrera delictiva acabó en menos de una semana. El auge y la caída de un malhechor más rápida de la historia criminal.(…)
El comienzo de la historia y el desenlace de la misma en la Sección Relatos.
Antipática
Psicópatas con corbata
Ayer podíamos ver en todos los periódicos e informativos la nueva salvajada israelí. El ataque sobre la ONU (lugar del que tienen las coordenadas) y un hospital, perdiéndose así medicamentos, y un centro de prensa.
Se ha oído que fue un error, que desde el propio hospital estaban siendo disparados… a mí esta historia me suena, recordáis a José Couso, ¿verdad? aquel fatídico día se dijeron mentiras parecidas.
A lo mejor se encarga el mismo tío de elaborar las excusas de ambos Gobiernos.
También fue comentada la abstención de Bush en la votación para el Plan de Paz de la zona a causa de la llamada de un representante del Gobierno de Israel, una demostración más de la imparcialidad de los States en el tema.
Todos los gobernantes se hacen fotos con niños, enfermos y cualquier colectivo que pueda hacerles un poco humanos.
Pero yo creo, puede que como tú, que todo, salvo lo suyo, les importa bastante poco. La incapacidad de empatizar con los problemas/necesidades/alegrías de la gente es una psicopatía aunque sea de corbata y bien disimulada.
Hoy me he desayunado con esto:
Rocío
La Fila de la Desolación (Parte 5): Blood, Sweat And Tears
BLOOD, SWEAT AND TEARS
Harto de estar enconsertado por unos formatos convencionales, Alex Kooper, uno de esos tipos intrigantes que te encuentras de vez en cuando en el mundo del rock, decidió montar una banda de nombre también intrigante: Blood, Sweat & Tears. Kooper (y su ayudante a la guitarra, Steve Katz) tocaban en un grupo llamado The Blues Project. Kooper había empezado tocando la guitarra pero, durante las sesiones para “Like A Rolling Stone”, Dylan, que es una especie de visionario, le dijo que él tocaría el órgano en el disco y así se quedó; tocaría además en el extraordinario “Blonde On Blonde”. Durante dos años estuvo tocando los teclados en la banda del guitarrista Danny Kalb; mientras, Kooper fue creciendo como artista y la banda se le quedó pequeña. Topó con la incomprensión de Kalb a la hora de introducir nuevas ideas, así que Kooper les dejó tirados y pronto se le unió el otro guitarrista de los Project, el tal Katz. Entre los dos fueron reclutando personal para la nueva banda, sin nada más que la promesa de Columbia de grabar las nuevas composiciones de Kooper, que estaba avalado en la casa por sus colaboraciones ya comentadas con Dylan.
Entre los fichajes destacaba Jim Fielder, un tío de la costa oeste que había tocado con Buffalo Springfield y que sabía tocar el bajo de verdad; además, reclutaron una sección de viento, compuesta por trombón, saxo y dos trompetas, que Kooper consideró indispensable para su proyecto y que, a la larga, lastró la viabilidad de la idea, ya que eran ciento y la madre y no sacaban dinero de las giras. Pero hablaremos de eso más tarde.
Durante diciembre de 1967, fueron grabando las composiciones de Kooper, además de una serie de versiones (Tim Buckley, el malogrado padre del también malogrado Jeff Bucley, Randy Newman o Harry Nilsson) y fueron dándoles un toque cada vez más personal. El sonido de ese primer álbum es un buen ejemplo de como una mezcolanza de influencias ya trilladas pueden dar lugar a algo totalmente nuevo sin tener que inventar la penicilina.
El disco se tituló “Child Is Father To The Man” (¿?) y comenzaba con un cuarteto de cuerda interpretando pasajes de las canciones que seguirían a continuación, en un preludio muy similar a las óperas clásicas o a lo que luego haría Townsend con su “Overture” en Tommy. Sólo después de esta obertura encontramos a los auténticos BS&T en “I Love You More Than You’ll Ever Know”, desgarrada balada dedicada a Janis joplin (¿?) que contiene todas las líneas del sonido de Kooper, que se desgañitaba cantando con mala voz pero lleno de pasión; Katz incluía pequeños breaks de guitarra fuzz y pequeños anticipos en forma de arpegio del “I Want You” de los Beatles, mientras el órgano, el bajo y la batería llevaban el peso del ritmo; los instrumentos de viento se iban añadiendo a la canción, aumentando el dramatismo a medida que se acercaba el estribillo. Primer gran triunfo.
Durante la cara A los BS&T van visitando diversos estilos; en “Morning Glory”, iniciado por la sección de viento con un toque jazz, se vuelven suaves, mientras que “My Days Are Numbered”, con un bajo imposible de Fielder, reinventan el soul y las canciones de la Motown. Nada escapa a los BS&T, que después de la tórrida “My Days Are Numbered”, se relajan con un poco de música lounge y bossa-nova en “Without Her” y nos vuelven a emocionar al final de la cara A con la épica “Just One Smile”.
La Cara B me parece más floja, no sólo por las canciones, sino por su orden, que es perfecto en la primera cara. Empiezan bien con el funk-soul incansable de “I Can’t Quit Her” (un anticipo de la decada siguiente), que además contiene una guitarra grabada al revés, al más puro estilo Revolver, pero tropiezan con material más endeble proporcionado por el segundo de a bordo, el guitarrista Katz, que nos ofrece la delicada pieza de psicodelia gitana “Megan’s Gipsy Eyes”, que, aunque es buena, palidece al lado de las emocionantes canciones que la preceden. Kooper vuelve a la carga después con el blues de cabaret nocturno llamado “Somethin’ Goin’ On”, con su órgano abrasador, y sobre todo con “House In The Country” (nada ver con las canciones de los Kinks o de Blur), seguramente la canción más estrafalaria y brillante de todas, cabalgando a toda pastilla por algo cercano al soul, por decir algo; quizá la canción más original de todos. Para acabar el disco, una ida de olla propia de la época, en la que Kooper canta y canta sin estribillo alguno bajo la base del cuarteto de cuerda (y nada más) en “The Modern Adventures Of Plato, Diogenes And Freud”, cuyo título ya nos da idea de la pretenciosidad del tema. Para acabar, un nuevo refrito al estilo “Overture”, esta vez recordando todos los pasajes memorables del disco en “Underture”. Se acabó, fin de un disco fuera de lugar en cualquier época, un bicho raro, que sorprende igual ahora que hace cuarenta años, que no tuvo claros precedentes y que no tuvo demasiados continuadores. No vendieron nada, no tuvieron ningún single de éxito y la cosa terminó como tenía que acabar.
Durante una pequeña gira promocional del disco recién editado, los BS&T cortaron la cabeza a su rey y echaron a Kooper de su propia banda. Lo hicieron por supervivencia: cogieron a un tío que cantaba mejor que Kooper y a un teclista que tocaba parecido y se dedicaron a vender discos como churros limitándose a hacer versiones de canciones de pop ligero. Kooper se dedicó a otras cosas, pero afortunadamente duró lo suficiente para ofrecernos esta obra maestra. A disfrutarla.
Mr pHarmacist
GAZA

El Aspirante



