Negocios electrónicos
Las tiendas electrónicas de música me parecen una tomadura de pelo. Sabiendo lo que cuesta la música en cederrón y por las manos que pasan esos dispositivos físicos y con toda la gente a la que hay que pagar (fabricantes de cds, imprentas gráficas para los libretos, distribución, tiendas físicas, discográficas,…) no me explico como se puede llegar a pagar prácticamente lo mismo por un conjunto de ficheros.
Lo mismo está pasando con los libros electrónicos (imprentas, papel, distribución, tiendas físicas,…) y al final el resultado es que pagas prácticamente lo mismo por algo que no te permite decorar tu estantería (1, 2, 3 ).
Que sí, que tienen muchas ventajas los formatos electrónicos y son el futuro, de eso no tengo ninguna duda. Aquí solo hablo del precio, que me parece una tomadura de pelo, sabiendo que se reducen los costes abismalmente (si no es así y me queréis hacer ver mi error esteré encantado de leerlo en los comentarios).
No creo que estas sean formas de luchar contra la piratería y de hacer la cultura más asequible a todo el mundo, aunque claro, estamos hablando de negocios y no de cultura.
La chica que salió de la tarta.




Algunos la llaman industria cultural.
El Aspirante
Agosto 6, 2009 a 9:00 am
Cederrón suena a cascabel ovejero,para comprar uno de éstos tiene que ser muy de “grandes éxitos” del artista o grupo,pero claro siempre falta uno clave para que siga el negocio.Aparte por tanto la mano de la SAGA-Eh! es muy larga,mantienen a artistas y escritores con “las lentejas del trovador”,éstos cobran hasta por la medida de la sombra de los autores.
Menos mal que está volviendo el vinilo…
ParadoForzoso por mobbing a empresas.
Agosto 6, 2009 a 12:23 pm