En este momento el periodismo ha retrocedido tremendamente. Cada día hay menos investigación —salvo la excepción que confirma la regla—, cada día hay menos denuncia. ¿Por qué? Porque el periodismo de investigación no sólo es el más peligroso, sino también el más costoso. Cada día hay menos rigor. Durante muchísimos años esta profesión se regía por una máxima: para que una noticia sea noticia, tiene que estar suficientemente contrastada. Eso lo hemos cambiado por “no permitas que la realidad te estropee una noticia”.
El tipo no es santo de mi devoción pero creo que en ese párrafo tiene gran parte de razón.
La chica que salió de la tarta.




Comentarios recientes