Archivo | 9:03 pm

Gracias a Robert Altman.

13 Ene

Por la música en Jazz34 y por la danza en The Company. Por ejemplo:

Niña mala.

Cómo se originó la idea del canon a los CD’s

13 Ene

 Muy bueno.

via Barrapunto.

edujarto.

Tecnología solidaria

13 Ene

No sé hasta que punto estais familiarizados con la idea del OLPC (One Laptop Per Child). La idea, liderada por Nicholas Negroponte, consistía en vender portátiles muy baratos, del orden de 100$ de precio, para que hubiese tecnología asequible para los niños de países del tercer mundo. Según dicen en su página web: “Laptops are both a window and a tool: a window into the world and a tool with which to think. They are a wonderful way for all children to learn learning through independent interaction and exploration.” (enlace)
Las reacciones al proyecto han sido bastante variadas. Mientras que unos están bastante entusiasmados, otros se centran en que lo que necesitan los niños del tercer mundo es comer y asistencia sanitaria, y que un portatil por muy barato que sea no da ni lo uno, ni lo otro. Brasil y Argentina ya han pedido unas cuantas unidades, mientras que China no quiere ver un proyecto así en manos estadounidenses y se planteaba fabricar el suyo. En mi opinión, una iniciativa de este tipo no quita para que haya otras de mayor calado, que se basen primero en proporcionar alimentación y medicinas, y segundo en una menor explotación de los recursos naturales de estos países por parte del primer mundo.

Por lo que lo traigo a colación (aparte de porque sí), es porque el OLPC se va a poder comprar en todo el mundo, es decir, tú y yo, con la condición de comprar dos unidades, una va para ti, y la otra para un niño del tercer mundo, dedicándose de la tarea de la distribución organizaciones no-lucrativas. Así que nos tiran la pelota a nosotros: si necesitas una máquina que no sea potente, ¿tú lo comprarías?.

edujarto.

Muy pocos árboles para tan poco beneficio

13 Ene

Muchos días me da por pasear por las mañanas por mi localidad y, desde hace un tiempo, veo una cosa más que no me gusta. Como quejarse es gratis y reflexionar, además de gratis, es saludable pues aquí va una reflexión con queja incluida.

Desde hace un tiempo se han puesto de moda las publicaciones gratuitas. Entre las de mayor difusión se encuentran 20minutos, metrodirecto, adn, que!, … Me parece bien que exista este tipo de publicaciones, es una forma de negocio más y una información (cuestionable en muchos casos) gratuita para los ciudadanos. Lo que me parece mal y que critico es que se hagan tropecientos mil ejemplares cada día y gran porcentaje acaben formando parte de los suelos de las ciudades, de los jardines, que las papeleras cercanas a los repartidores (muy simpáticos en la mayoría de los casos) estén repletas de los mismos, …

Mi queja es que se afee la ciudad a partir de afear, aun más, los bosques por la codicia de unos empresarios que por querer sacar más dinero se hagan unas tiradas diarias que son completamente insostenibles (siempre desde mi particular punto de vista). En mi opinión no son necesarios 4 diarios gratuitos de información general (por supuesto el que! es el primero que sobra, que cosa tan bochornosa) ni son necesarias tiradas tan inmensas para que acaben en una papelera sin tan siquiera haber sido usados, ni son necesarios tantos diarios deportivos (bueno futboleros, más bien) que he visto en otras ciudades (el gol, el penalty, la voz del deporte,…), …

Y mi reflexión es plantearme lo que nos cuestan estos diarios ‘gratuitos’ (en todo momento me estoy refiriendo a la versión impresa, nunca a la electrónica). Un diario de estos viene a pesar unos 60 gramos de media. Según ojd se distribuyen cada día (de lunes a viernes) casi 4 millones de ejemplares de media (3.941.419) contando 20minutos, metrodirecto, adn, que! y el penalty (y sin contar otros gratuitos regionales, deportivos o ¡segundas ediciones de algunos como el adn2!,…). En fin, redondeando por lo bajo tenemos unos 4 millones diarios de periódicos mal distribuidos (porque la mayoría sobran, otra vez, en mi modesta opinión).

Una operación fácil: 60 gramos de media por periódico por unos 4 millones de los mismos nos dan un total de 240.000 kilogramos de papel diario (todo esto tirando por lo bajo).

Para hacer 750 kilogramos de papel reciclado se necesitan 1.000 kilogramos de papel (se pierde un 25% de materia prima) o para hacer 200 kilogramos de papel se necesitan 1.000 kilogramos de madera verde (estos datos los he sacado de aquí, no se si serán correctos o no, si alguien me puede sacar de la duda). Además de una gran cantidad de energía y de agua, de tintas contaminantes, etc.

Si reciclásemos todo el papel de estos diarios (240.000 kilogramos) podríamos obtener 180.000 kilogramos, harían falta otros 60.000 kilogramos que provendrían de madera (300.000 kilogramos de madera verde diarios). Si ahora consideramos que la madera que se puede extraer de un árbol maduro son unos 5.000 kilogramos (otra vez pido ayuda para que algún experto comente cuanto pesaría esta madera puesto que este valor me lo acabo de inventar pero pienso que tirando por lo alto) tenemos que cada día necesitariamos unos 60 árboles y en un año unos 12.000 árboles (suponiendo que los diarios salen unos 200 días al año y con estas cifras). Y todo esto en el mejor de los casos. Por supuesto, una grandiosa parte de esos diarios no se reciclan (por mi parte, muchos de los que me encuentro los recojo y los llevo a un punto de reciclaje pero no puedo hacer mucho más).

Esto me lleva a plantearme ¿es sostenible este tipo de negocio? Parece que para los empresarios si, puesto que han salido muchas publicaciones gratuitas de estas. Pero ¿y para el país o el planeta? En mi opinión diría que no. En España no hay buena gestión de los bosques, se nos queman la mitad cada verano, los destruimos para hacer urbanizaciones,…,  y en el mundo ya se están explotando bosques primigenios, selvas como el amazonas, también sufren de incendios (Australia y USA parecen los casos más sangrantes). La necesidad de agua para generar tanto papel o para reciclarlo también es muy alta (ahora que estamos en los albores de la guerra del agua). Esto nos lleva a pérdida de calidad de vida, suciedad en las ciudades, contaminación de agua y aire, pérdida de espacios naturales,…

¿Y para ganar qué?

Unos pocos ganan mucho dinero, pero el resto solo ganamos un sudoku (que casi nunca hacemos), el horóscopo (para el que se quiere reir), la programación de la tele (para el que se quiere atontar viéndola), la cartelera de los cines y algún titular bien redactado y no interesado en la marea de letras, intereses, manipulación y anuncios. En fin, considero que hay muy pocos árboles por explotar para acabar obteniéndo tan poco beneficio para el conjunto de la sociedad.

La chica que salió de la tarta.