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apagado/fuera de cobertura

31 Ene

EL DÍA 01.03 es el día sin móvil, una buena manera de dar un palo a las operadoras y de comprobar la fuerza de internet.

Hace un tiempo, en este mismo blog.

Hoy en algunos medios : “Desde la web http://www.boicot.es.kz, donde se recogen los principios de la protesta que se cita en otros foros y blogs, piden a los consumidores que el 1 de marzo, fecha en la que ya habrán entrado en vigor las nuevas tarifas de las operadoras de telefonía móvil (Movistar, Vodafone y Orange ya las han anunciado), “no se utilice el móvil para nada que no sea de extrema urgencia”.

“Las operadoras de telefonía móvil han puesto en marcha su maquinaria comercial y de marketing para ajustar en segundos las distintas tarifas”, añaden en la web impulsora, y “han subido el establecimiento de llamada de 12 a 15 céntimos y el precio por minuto entre un 15 y un 20%”.”

Aunque parezca paradógico, mediante el silencio nuestra opinión se podrá oir muy alto.

Rocío.

Una joyita.

31 Ene

De esas que se encuentran muy de vez en cuando. Sting y Alessandra Ferri (del American Ballet).

Niña mala.

Portada de hoy de un diario económico, ¿es lo que quieres?

31 Ene

Un titular dice, el euribor llega al 4% por primera vez desde 2001, y en el siguiente titular pone, Plusvalías de la banca en 2006.

Nos están asfixiando y la única medida que se me ocurre para que no lo sigan haciendo es no dándoles facilidades. Desde hace un tiempo quiero sacar mi dinero del banco o caja donde lo tengo e invertirlo en uno de banca ética o esconderlo debajo de una piedra, que seguro me reporta más beneficios que dejando que la banca comercial (de toda la vida) o las cajas (cuya obra social cada vez está más contaminada y sucia) lo mueva a su libre albedrío para encarecerme aun más la vida.

Por ello os propongo una serie de enlaces para ver si os interesa la propuesta.

Triodos. Es holandes y funciona de forma parecida a como lo hace ING (solo que sin invertir en armas, guerras, petróleo y cosas así).

Fundación Fiare.

Hay más nombres por ahí pero es complicado puesto que muchos no están presentes en España. También os dejo esto para que lo leais. Ya os contaré donde acaba mi dinero y mi experiencia en la nueva experiencia.

La chica que salió de la tarta.

Viviendo en la Era Pop (Parte 6): Billy Nicholls

31 Ene

BILLY NICHOLLS (1966-1967)

La historia de Billy Nichols tiene más valor por la historia en sí que por el legado musical del mencionado y para que podamos ver, retrospectivamente, cuánto ha cambiado el negocio de la música en estos años (a peor, generalmente). Billy Nicholls no tuvo ningún éxito en el Swingin’ London sesentero, apenas si sacó un single, pero su historia es ejemplar e insufla algo de optimismo en este mundo de gente ambiciosa, de trampas y zancadillas por el poder, de tráfico de influencias.

Billy Nicholls era un tipo como los ha habido mil: clase media, padre músico que inculcó al joven Billy el gusto por la música desde muy joven…Pronto decidió que tenía algo dentro que contar y empezó a componer música. Fue grabando sus canciones en una cinta y, cuando tuvo suficientes, cogió el bus y se fue a visitar a George Harrison (sí, el guitarrista de los Fab Four aquellos, el gangoso).

Volvamos por un momento al año 2007. Supongamos que tocáis la guitarra, el piano o las maracas, que habéis hecho unas canciones y que os gustan a vosotros y a algunos hamijos y que decidís que podría ser interesante dar a conocer esas canciones a un público más amplio. Os cogéis un bus (¿Quién va en bus hoy en día? Como dice Homer Simpson, el autobús es para fracasados) y decides aparecer por casa de The Edge. Para empezar ¿dónde cojones vive The Edge?…supongamos por un momento que lo sabes. Luego tendrás que superar al personal de seguridad, esquivar los mordiscos de los pit-bull y conseguir llamar a la puerta de la casa ¿Te haría caso The Edge? no conozco la respuesta, pero es probable que NO. Y no me parece The Edge una de esas personas poco accesibles. Imaginaos a lumbreras tipo Justin Timberlake o David Bisbal, seguramente azuzarían una vez más a los pit-bull y se cagarían en tu cinta o se la darían de comer al hamster en el mejor de los casos.

Volvamos ahora a 1965-1966, en la máquina del tiempo del Señor Farmaceútico. El joven Billy Nicholls se coge el autobús de dos pisos (DOUBLE DECKER BUS) hasta casa de George Harrison. George en persona le abre la puerta, lo invita a pasar y pone su cinta en el reproductor. Qué tiempos aquellos.

El caso es que Billy Nicholls tenía una hermana que había grabado por encima de las demos del desafortunado Billy sus canciones preferidas de la radio, cosa que no impresionó precisamente a Harrison. Pero Billy se comprometió a mandarle una nueva cinta por correo y George se comprometió a su vez a escucharla y a echarle una mano en sus primeros pasos en el mundillo. Semanas después Harrison había pasado la cinta por las suficientes manos como para que Inmediate, el sello discográfico del enigmático manager de los Rolling Stones, Andrew Loog oldham, le ofreciera un puesto como compositor residente de canciones para los artistas de Inmediate (un fenómeno que ha sobrevivido a nuestros días, un ejemplo es el tipo ese que baila con unos pañuelos e inventa canciones sobre la marcha). Así que el amigo Billy se mudó a una oficina de Inmediate, donde tenía acceso a todo tipo de instrumentos, a horas de estudio ilimitadas y podía trabajar sin presiones de ningún tipo. Así que Billy empezó a grabar algunas canciones y a trastear con sus demos. Poco a poco, se fue esbozando el comienzo de una carrera como artista y empezó a pensar en grabar su propio álbum, en lugar de ver sus canciones grabadas por otros. Para ello contó con la ayuda de varias personas ilustres en esto de la música, siendo los más conocidos Steve Marriott y Ronnie Lane, cabecillas de los Small Faces y por entonces también grabando en Inmediate. Se pensó en el potencial Top 40 de una canción titulada “Would You Believe”, que curiosamente no era de Nicholls, pero entonces entró Andrew Loog Oldham como un elefante en una cacharrería y empezó a orquestar las canciones, un poco a lo Phil spector, otro poco a lo Pet Sounds y las producciones de Brian Wilson y otro poco más a lo Pink Floyd primerizos. El resultado era algo barroco y algo asfixiante, quizá al gusto de la época. .

El disco, a pesar de la producción recargada, es uno de esos grandes artefactos del Swingin’ London que pasaron en su momento desapercibidos (algo así como la Velvet o Gram Parsons), pero que años después han sido reivindicados y ahora ocupan el puesto que se merecen. El disco era un compendio de canciones pop pasadas por la psicodelia londinense de entonces (que, recordad, no tenía nada que ver con la estadounidense. Pensad en Lewis Carroll y no en Jack Kerouac), con ostentosos arreglos de cuerda y de clavicordio, todo tan inglés como el te de media tarde (nunca he sabido si este tea es un mito que nos hemos montado o no). Para llevarlo adelante, contó con la ayuda de varios amigos, entre ellos el mismo Steve Marriott, al que se le puede oir haciendo coros en “Would You Believe” y sobre todo, con su guitarra y su voz en la mejor canción del disco, “Girl From New York”, una canción que escapó al wall of sound Spectoriano que habían perpetrado en Inmediate y que recordaba un poco al estilo de los Small Faces de aquella época, con un riff memorable proporcionado por Marriott. El LP incluía otras perlas como “London Social Degree” (sí, trata sobre el LSD) o el alegre “Daytime Girl” y su coda a capella al estilo Beach Boys. En definitiva, uno de los LPs importantes del Swingin’ London y un testimonio importantísimo de la época. Ineludible su escucha.

El drama de fondo, la tragedia asociada, es que el disco no llegó a editarse. Inmediate entró en problemas económicos y sólo se publicaron 100 copias con fines promocionales enviados a la prensa y algún single de “Would You Believe” que no llegó a cuajar. Por suerte, si bien no perduró en vinilo (bueno, sí perduró, pero a precios astronómicos en UMA), si perduraron las cintas y las canciones perduraron también en la memoria de la gente, que años después rescató aquellas grabaciones y algunas demos más de la época, para nuestro deleite digital y sónico (reunidas ahora con el LP original en la edición deluxe del “Would You believe” ¡no te la pierdas!).

 

Mientras se resolvía el conflicto con Inmediate, Billy Nicholls siguió repartiendo sus demos por ahí, escribiendo canciones y haciendo coros en el álbum “Ogden’s Nut Gone Flake” de los Small Faces. Pero su suerte estaba echada y pronto acabó todo en Inmediate; Nicholls marcho a EE.UU, a cuidar la casa de Loog Oldham en ese país los meses que estaba vacía. Allí le visitaban luminarias como The Faces y más, pero no acabo de housekeeper el bieno de Nicholls y su trabajo fue viéndose recompensado. Su carrera desde entonces no ha sido manca, aunque se ha centrado sobre todo en escribir canciones de éxito con esporádicas apariciones en discos de los Who (por ejemplo). Pero sí nos ha llegado su historia, la historia de un tipo que se cogió un autobus y se fue a visitar a George Harrison…¿No os apetece coger la guitarra, escribir unos temas y coger el autobus para visitar a Ramoncín o a Teddy Bautista?

Mr Pharmacist