Lecciones prácticas de como mentir

11 Abr

Leo hoy una columna de opinión en Expansión (versión impresa) de un tal José Javaloyes. Se me ocurre como ejemplo práctico perfecto de estas ‘lecciones prácticas de como mentir.

Confusión sistemática (por lo menos con el título avisa el muy gañán) .

Por José Javaloyes.

Una legión de científicos anónimos, sin credenciales ni autoridad específica en la materia, agavillados en el IPCC, dan soporte a un nuevo documento de las Naciones Unidas. Fue presentado el viernes santo en Bruselas y lo será también, además de ayer en Madrid, en distintas ciudades de Europa y del entero mundo. Es material ideológico, lanzamiento propagandístico a escala planetaria, en el que la democracia y supuesta ciencia se mezclan y combinan en solo un plano de presentación. Las cuestiones medioambientales y el cambio climático aparecen abrochadas en el mismo discurso como botón y ojal de una chaqueta. El cambio climático se hace derivar del deterioro medioambiental.

La conclusión del sofisma se propone como verdad apocadíptica. Se establece el correlato entre la secuencia ascendente de las temperaturas y la propia era industrial. Y de ello se concluye que es la contaminación producida por la moderna industria y las formas de vida derivadas de ella, todas con altos consumos energéticos -obtenidos del uso masivo de combustibles fósiles-, la causa del calentamiento de la tierra.

Antes, las mismas fuentes de interesada agitación alarmista habían asegurado la enorme falacia de que en la década de los noventa del pasado siglo XX se habían alcanzado por causa del llamado “efecto invernadero” las temperaturas más altas en los últimos 2000 años. Con todo, esto era solo una hipótesis, que se apoyaba en los cálculos obtenidos con un modelo matemático -el de la gráfica del bastón de hockey- que se ha demostrado falso, puesto que la curva numérica obtenida por el mismo siempre era igual, al margen de los datos integrados en la ecuación.

Después se ha sabido con pruebas de las sondas espaciales y datos obtenidos con los grandes telescopios, que el actual ascenso térmico afecta a todo nuestro sistema planetario y que la formación de capas gaseosas -como la que en la Tierra supuestamente entolda la atmósfera y ocasiona el “efecto invernadero”- aparece también en otros planetas del sistema solar. Pero los hallazgos astronómicos, que demuestran la falsedad de la hipótesis establecida y de la verdad esgrimida por la supuesta comunidad científica, no han sido tenidos en cuenta.

Y ello es así porque, en apariencia al menos, a los de la movida climática no interesa que se sepa. Lo que se propone implícitamente es la aceptación de que la verdad científica, sobre el clima o cualquier otra cosa, resulta del precipitado estadístico de una masa de opiniones no necesariamente corroboradas por los hechos. El conocimiento cierto es algo que se somete al juego de las mayorías lo mismo que sucede con la propia verdad. Todo se vuelve relativo. Relativo a la conveniencia de quienes agitan banderas políticamente muy rentables.

De lo que ahora se trata es del clima como demagogia. Porque demagógico es crear en la gente la expectativa de que el cambio climático -determinado por los ciclos de la actividad solar- depende de lo que el hombre haga o deje de hacer. Al establecerse estos evangelios novísimos del ecologismo militante que el clima es una variable que solo ciertas políticas (progresivamente intervencionistas) serían capaces de controlar. Y, por lo mismo, de evitar el apocalipsis ambiental y las siete plagas de Egipto.

En el mejor de los casos puede ocurrir con esto del clima lo mismo que ocurrió con las profecias del club de Roma sobre el colapso energético, o con los cálculos de Malthus sobre el crecimiento de la población y el de los recursos para sostenerla. Solo faltaba para calibrar la sostenibilidad del nuevo mensaje onusiano sobre el clima, que el presidente Rodriguez se haya montado en esta moto como en la de la alianza de Civilizaciones.

Otro día nos podemos poner a refutar este artículo. El que se anime tiene los comentarios para hacerlo.

La chica que salió de la tarta.

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8 comentarios to “Lecciones prácticas de como mentir”

  1. Rocío abril 11, 2007 a 8:44 pm #

    “Una legión de científicos anónimos, sin credenciales ni autoridad específica en la materia, agavillados en el IPCC, dan soporte a un nuevo documento de las Naciones Unidas.”

    -Bueno a lo mejor este “señor” prefiere que las malas noticias se las dé Ana Obregón que dicen que es bióloga. Seguro que a ella sí que la conoce y a lo mejor le dá más confianza.

    (…)”las mismas fuentes de interesada agitación alarmista habían asegurado la enorme falacia de que en la década de los noventa del pasado siglo XX se habían alcanzado por causa del llamado “efecto invernadero” las temperaturas más altas en los últimos 2000 años (…)”

    -¿Un hombre que escribe en algo que se llama “hermandadelValledelosCaídospuntorg(!?!)” osa a hablar sobre ocultación de verdades, imposición de dogmas o intereses alarmistas y además que lo que está contando goce de una mínima credibilidad?. Yo no le encuentro el sentido por ningún lado.

    “En el mejor de los casos puede ocurrir con esto del clima lo mismo que ocurrió con las profecias del club de Roma sobre el colapso energético, o con los cálculos de Malthus sobre el crecimiento de la población y el de los recursos para sostenerla.”

    -Aparte de la estupenda contestación que brindan de por sí los enlaces facilitados por La Chica, no se me ocurre, pensando bien, más que este hombre viva en otro planeta y se hubiése equivocado al mandar su artículo o que se hubiese bebido todas las existencias de vozka Thor mientras redactaba su discordante opinión justo antes del fallo hepático.
    Pensando mal, que tiene interes en compañias energéticas o que es su vocero o aún más simple que es idiota.

    Bueno besines.

  2. Curtis abril 11, 2007 a 8:46 pm #

    Da una pereza del copón rebatir una mentira de este calibre. Y a mí no apetece entrar en el juego de tener que demostrar tras cada una de sus opiniones que están equivocados y mienten intencionadamente, con descaro e ignorancia.

    Partiendo de la base de negar la autoridad de los científicos del IPCC se puede negar todo. Les llama científicos anónimos, sin credencial ni autoridad específica en la materia. Forma parte del consabido “tú eres tonto y no te enteras” tan de moda en estos días en este país. Y cualquiera está sujeto a sufrirlo. Lo que no dice en su artículo es quién es él. A mi sólo me parece un miserable ignorante. Y por lo que enlaza la Chica, tiene algún tipo de relación con algo denominado Hermandad del Valle de los Caidos. Ahí ya me quedo sin palabras.

    Lo que más asco me produce es ver que se da tanta difusión en algunos medios a charlatanes ineptos pagados por los intereses de los grandes capitales. A pesar de que algunos ya van rectificando, otros siguen sin enterarse y son enviados al paredón de la estupidez supina pagándoles por escribir una sarta de mentiras y estupideces de este tipo. Es triste.

  3. edujarto abril 11, 2007 a 9:22 pm #

    Ole Curtis. Todo dicho.

  4. Bola Ocho abril 12, 2007 a 10:33 am #

    Pues yo rescato algo de lo que dice el hombre
    “De lo que ahora se trata es del clima como demagogia. Porque demagógico es crear en la gente la expectativa de que el cambio climático -determinado por los ciclos de la actividad solar- depende de lo que el hombre haga o deje de hacer”
    Y es cierto que he oído a mucha gente relaccionada con el medio ambiente y los recursos energéticos hablar de algo similar a esto, que el cambio climático responde más a ciclos naturales que a la actividad humana aunque claro que influye.

  5. Dr. Climate abril 12, 2007 a 9:22 pm #

    Al final pasa con el clima como con el fútbol y la fórmula 1, todo el mundo sabe un montón. A muchos de los que hablan con tanta seguridad yo les recomendaría leer los libros apropiados, aunque a veces no son sencillos.

    No me quiero extender mucho en la respuesta y tampoco espero que ésta sea totalmente convincente, el que no quiera creer que lea el IPCC 2007 cuando salga entero (ya se ha lanzado algún capítulo; el IPCC 2001 también es un abuena lectura, la conclusión general es la misma que en el 2007 pero se establecen los impactos con menor precisión, y este está disponible para cualquiera) y algunos artículos de Nature y Science, que suelen tener una alta credibilidad. Por cierto este es el enlace al IPCC http://www.ipcc.ch/ y este el enlace a un resumen del IPCC 2001 en castellano http://www.ipcc.ch/pub/un/syrspanish/spm.pdf

    A lo que iba. El sol es la fuente primaria de energía para la tierra y la atmósfera. Un cambio de energía entrante produce alteraciones en el clima, sin duda. Pero las respuestas a los cambios solares no son lineales, es decir, un aumento temporal de energía solar no implica necesariamente un aumento de la temperatura media en la superficie. Esto sucede porque el sistema es complejo y presenta una multitud de feedbacks (lo siento, no se cómo decirlo en castellano) entre diferentes fenómenos que se presentan en la atmósfera. La redistribución de la energía dentro de la atmósfera no es un proceso sencillo, y depende en gran medida de la composición química y de lo que refleja la superficie de la tierra. Aquí están los dos factores en los que puede influir el hombre: lo que vierte a la atmósfera y cómo cambia el uso del suelo (e.g. deforestando o replantando). Bien, en estos momentos el factor decisivo para explicar la rapidez del aumento de temperaturas en la superficie es la introducción en la atmósfera de CO2 por parte del hombre. No es la mayor concentración de la historia de la tierra de CO2 en atmósfera ni la temperatura media en superficie más alta que ha sufrido. Lo trascendental es que el cambio ha sido muy veloz, el mayor de la historia de la tierra. Este ciclo no es natural, ha sido un nuevo factor, el hombre, que antes no interfería con la atmósfera.

    La influencia de sol es enorme, sin él no habría energía en la tierra. Pero está demostrado que sus variaciones no producen siempre una respuesta lineal en la temperatura de la tierra. Es decir, no siempre que aumenta ligeramente la energía del sol aumenta la temperatura media de la tierra en el mismo modo, ni al contrario. La energía media emitida por el sol en los últimos miles de años se ha mantenido constante, sólo ha variado ligera y puntualmente, a veces en ciclos conocidos. Sin embargo estos ciclos de variación no siempre se corresponden con los ciclos de variación de la T media en la superficie. De hecho, tienen tanta importancia para el clima los propios mecanismos de retroalimentación del sistema (feedback) que las variaciones solares. Así que no, en este caso no estamos ante una respuesta de la atmósfera a una variación solar y este cambio no responde tampoco a una variación natural del sistema.

    Yo hoy no doy más de mí, estoy cansado y no pienso bien. Si queréis dejo las referencias a varios artículos de Nature y Science, aunque en general es difícil encontralos en la red. Si alguno se atreve se los fotocopio, se los envío por correo y lee.

  6. edujarto abril 13, 2007 a 9:00 am #

    Muchas gracias Dr. Climate por los enlaces a los informes. De todos modos, aunque no se puedan bajar fácilmente, te agradecería que dejases los enlaces a los artículos. Yo por ejemplo sí tengo acceso a Nature y Science y me gustaría echarles un vistazo.

  7. Dr. Climate abril 13, 2007 a 5:10 pm #

    Encantado edujarto, ahí dejo las referencias a unos poquitos artículos que he podido rescatar del barullo de mi mesa. De paso y sabiendo que tienes acceso, ¿podría pedirte algún artículo uno de estos días? ¿Podría ser?.
    Aviso para navegantes: las fechas de los artículos no son del 2007, tal vez no sean los últimos que hayan salido, pero al contrario que en la moda (en la que si compras la tendencia de primavera-2005, en el 2006 vas a tener que guardarla para tu hijo 30 años para que sea el último grito), la ciencia tiene cierta inercia y las novedades importantes no se suceden en cadena, así que lo que se dice en esos artículos sigue siendo correcto.

    Karl T.R. and Trenberth K.E., 2003: Modern global climate change. Science 302, 1719-1723.

    Kerr R.A., 2004: Three degrees of consensus. Science 305, 932-934.

    Rind D., 2002: The sun’s role in climate variations. Science 296, 673-677.

  8. edujarto abril 16, 2007 a 10:39 am #

    Dr. Climate, te he escrito a la dirección de correo que das al escribir los comentarios y me ha dado error. Escribe un correo a la dirección del blog con las referencias que quieres, me las bajo si tengo acceso y te las mando.
    Un saludo

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