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Uno más.

18 Abr

Un nuevo partido (por lo menos para mi lo es) se suma a la lucha por las elecciones. Su nombre dice mucho de ellos. Según su bitácora: “Sólo puede ser norma válida de interpretación superior, aquella que se fundamenta en la Verdad y es testimonio de la Verdad”. A mi se me ocurre un lema parecido: “Sólo puede ser norma válida de interpretación superior, aquella que se fundamenta en la Razón y es testimonio de la Razón”.

Otra paja mental más de las mías.

La chica que salió de la tarta.

Interludio (Parte 1): Los Negativos

18 Abr

Mediados de los 80. En el Madrid de la movida sonaban los ritmos a lo New Order o el pop más cálido de la mano de infinidad de grupos, en una eclosión cultural sin precedentes desde 1898. En las “Vascongadas” Kortatu movía al personal en una recreación a boina calada de los Clash. En la Ciudad Condal los Brighton 64 nos hablaban del surf y de los mods en “La casa de La Bomba” y muchas otras cosas…y además, allí, a orillas del Mediterráneo , nacieron musicalmente los Negativos.

Corría el año 1986. El Pelusa se cascaba un gol con la mano y poco después llevaba a Argentina a ganar el Mundial de fúmbol. Pero los Negativos no vivían en 1986, ellos se habían quedado en 1966, con Inglaterra campeona y victoriosa. En lugar de llevar mallas como Leroy el de Fama parecían sacados de la portada del Mr Tambourine Man de los Byrds y en lugar de escuchar a Madonna y a Rick Astley insistían en deglutir vinilos de los Beatles y de los Rolling, mientras el inexorable calendario seguía corriendo fuera de sus habitaciones y de sus mentes.

Mentiría si dijera que su primer disco, “Piknik Caleidoscópico”, no está entre los 5 mejores discos en castellano que he escuchado. Sólo puedo recordar el Super 8 de Los Planetas, el primero de los Smash, quizá el de Alaska y los Pegamoides, o el directo de Brigada Country…lo sé, lo sé, hay centenares de grupos por ahí sueltos que no conozco y los Negativos no dejan de ser unos tipos con una música derivativa y anclada en el pasado y que poco o nada aportaron a su tiempo. Pero, mirándolo desde el corazón y no desde la cabeza, el disco no tiene desperdicio, todas las canciones son buenas por una razón u otra y sus letras, plagadas de referencias a los años sesenta, tienen sentido para mí.

En ¡Stop! recreaban el sonido de Taxman de los Beatles, mezclado con la intro de Back In The USSR, en “¿Quién aplastó la Mariposa?” homenajeaban a los Stones del 66 con un agridulce clavicordio, revisitaban el garaje en “No Soy Yo (La Psicoastenia)” o “Moscas y Arañas” o “Graduado en Underground”

…y mostraban su lado más dulce en canciones más tranquilas como “Cigarras Panameñas”, con su letra de cara orientación psicodélica y drogadicta.

Pero brillaban más y mejor en preciosos remakes de Strawberry Fields como “El club del cerdo violeta”, con tonos hindúes y final falso incluidos:

El portero al salir te pregunta
¿Hoy ha sido usted feliz?
pero es rara esa frase
porque yo nunca estuve ahí

y por supuesto en su lado más byrdsiano, con chispeantes guitarras de 12 cuerdas y letras algo más directas, menos obtusas, como en “Viaje al norte” o “Habitación realmente pequeña”

En definitiva, una gema pérdida de nuestro rock, una tierna mirada hacia atrás, resisitiendo el paso del tiempo, llena de guiños a los años sesenta incomprensibles para muchos: Modesty Blaise (http://en.wikipedia.org/wiki/Modesty_Blaise), Michael caine, el Corporal Clegg de los Pink Floyd, los Seeds, los Salvajes, los Beatles, los Rolling y muchos más, algunas accesibles sólo a los más estudiosos. Reeditado recientemente en CD, no puedo ser más positivo acerca de este disco (perdón por el chiste fácil) de cuatro locos que no querían crecer. Encarecidamente recomendado.

Y sí, salieron en la Bola de Cristal.

Mr pHarmacist, echando la vista atrás