Archivo | 10:31 am

Un poquito de análisis no viene mal

25 Jul

A raíz de un post de blogdecine en el que se muestra el documental “The Great Global Warming Swindle“, veo en los comentarios y en el texto del post algo que se repite mucho. Reflexiones en plan “bueno, unos dicen que sí, otros que no, no podemos saber qué es cierto, así que me quedo igual”. ¿Y no puedes mirar un poco las noticias sobre estudios científicos acerca de los efectos de la acción del hombre en el clima?. ¿No puedes analizar quién da datos y quién hace razonamientos vagos?. A diferencia de otros temas, no se necesita de un nivel de Física universitario para comprender los resultados de los estudios. ¿No será que no nos paramos a pensar lo suficiente?.

edujarto.

Pendientes de un hilo

25 Jul

Leo en las cartas al director del ABC publicadas hoy la siguiente reflexión:

“No es la primera vez que vemos que un accidente fortuito deja sin luz a una gran ciudad. De hecho, el de Barcelona es un ejemplo «discreto» de este tipo de acontecimientos.

Todavía recordamos los apagones de Nueva York hace pocos años, o los de Londres. En esos casos, tal y como reflejan algunas películas apocalípticas recientes, lo que se pone de manifiesto es que vivimos en un delicado equilibrio, en el que nos movemos al mismo tiempo millones de personas, consumiendo recursos sin parar y de una forma frenética… y es entonces cuando el sistema en el que vivimos sufre un accidente y/o colapso y todo nuestro mundo, en apariencia tan seguro, se viene abajo de golpe.

De pronto nos vemos reducidos a personas que deambulan por las calles a kilómetros de sus casas, vemos cómo caducan comida y bebida y nos sentimos indefensos ante el frío o el calor. Las comunicaciones se rompen y la ansiedad aparece rápidamente. Afortunadamente, este tipo de incidentes se resuelve en relativamente poco tiempo, antes de que nos dé tiempo a entrar en una histeria colectiva de «sálvese quien pueda». Da un poco miedo pensar lo fino que es el hilo sobre el que se sostiene nuestra civilización.”

Lo ha escrito Ignacio Caballero Botica.

Me recuerda un poco a ‘Ensayo sobre la ceguera’ de Saramago.

La chica que salió de la tarta.