La mente abierta

1 Mar

“No suelo confesarlo abiertamente, pero en diversas ocasiones he participado en debates televisivos con videntes, curanderos y gentes por el estilo. Lo cierto es que me divierte bastante: siempre resulta gracioso escuchar a alguien decir que es el hermano menor de Jesucristo o que pone los cuernos a su marido con un extraterrestre. Claro que la diversión termina pronto y uno se aburre de escuchar siempre las mismas historias contadas por caraduras.
Recuerdo un programa donde un pollo bien plantado decía que recibía visitas de seres de Casiopea. Al terminar el programa los invitados nos pusimos a charlar y le dije: “Oye, la próxima vez di que vienen de alfa Casiopea, que es una estrella, no de Casiopea, que es una constelación”. A lo que contestó con un agradecido “¿Si? ¡Qué bien, gracias!”. No sé si hizo caso del consejo.

En otra ocasión una vidente con ganas de pavonearse me dijo, en un intermedio: “Mira. Tengo una casa imponente en Marbella, un Mercedes y joyas con diamantes como estos. Y mañana tendré la consulta llena. Ahora discute lo que quieras”. Lo que deben reírse los videntes de los pobres incautos a quienes engañan.

Claro que al final siempre hay alguien que se acerca y te dice que debes tener la mente más abierta. Y tendría razón, si no fuera porque eso significa que debo dar credibilidad a un tipo que afirma que los extraterrestres, desde una nave en órbita, le infunden poderes para sanar. ¿Cómo es posible que me pidan tener la mente abierta ante afirmaciones tan extraordinarias como que hay personas capaces de ver el complicado futuro de un ser humano pero, en cambio, no pueden ver con claridad meridiana algo tan simple como los números de la primitiva? Lo bueno es que se justifican diciendo que en cuestiones de dinero no entran, pero sí que responden a sus clientes cuando les preguntan si van a tener problemas económicos.

Resulta irritante que me pidan una mente abierta y que acepte la posibilidad de estar equivocado pero, curiosamente, ellos no hacen lo propio. ¿Por qué quienes defienden la videncia o que los ovnis son naves extraterrestres no tienen la suficiente mente abierta para admitir que, quizá, ellos estén equivocados? ¡Impensable! Tienen razón y por eso no tienen por qué tener la mente abierta. Ya la tienen lo suficiente para enfundarse ideas totalmente extravagantes. No es lo mismo tener una mente abierta que un agujero en la cabeza.”

Me he reido un rato de lo incongruentes que somos, se me viene a la cabeza la iglesia católica cuando se hablan de todos estos farsantes. Lo mejor de todo es que te pidan que tengas mente abierta, hay que joderse.

La chica que salió de la tarta.

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Una respuesta to “La mente abierta”

  1. edujarto marzo 2, 2009 a 9:33 am #

    No es que lo hagas, pero por precisar, yo no equipararía lo que hace esta gente (videntes, curanderos, etc) con la religión, sea cual sea. Con esta ha habido muchos intentos de un razonamiento profundo en torno a ella. Sí quizás en la actitud de cierta gente que casi mira por encima del hombro a quienes no comparten sus creencias.

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