Consecuencias colaterales de la piratería en Somalia

13 Nov

Quizás tendría que haberle añadido una interrogación al título de la entrada. Navegando por el periódico Diagonal me he encontrado con el video que podéis ver a continuación de estas líneas. Por supuesto que mostrándolo no pretendo justificar la piratería (aunque sea obvio, en Internet no está de más a veces ser tan evidente), ni siquiera acusar a los pescadores que van allí de hacer algo ilegal. Más bien lo enlazo para pensar un poco sobre si somos nosotros los que empujamos a que se esquilmen los caladeros, y mejor en países donde tengamos más fuerza. Y también para añadir otro ángulo desde el que mirar las cosas.

 

edujarto.

PD: Por cierto, no he conseguido ver quién ha hecho el reportaje, ni en qué año se ha hecho. Si alguien lo sabe, agradecería mucho que lo pusiera en los comentarios

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11 comentarios to “Consecuencias colaterales de la piratería en Somalia”

  1. Rocío noviembre 13, 2009 a 12:50 pm #

    Pues no puedo aportar luz respecto a la autoría del reportaje pero mi amigo Iñaki me envió este artículo de Joaquim Sempere, Profesor de Teoría Sociológica y Sociología Medioambiental de la Universidad de Barcelona sobre el mismo tema y que quizá pueda ayudar, junto con el vídeo, a formarnos una visión más completa del asunto:

    “En 1991 se hundió el orden político de Somalia, país que sucumbió a una guerra civil empeorada por la intervención estadounidense. El colapso político dejó la sociedad somalí sin defensas, situación que fue aprovechada por navíos procedentes de Europa, Estados Unidos,China y otros países para verter en sus aguas grandes cantidades de residuos tóxicos yradioactivos. El abuso se hizo visible cuando, en 2005, un tsunami depositó en las playas y costas somalíes bidones corroídos y otras muestras de estos residuos. Según el enviado de las Naciones Unidas en Somalia Ahmadou Ould-Abdallah, la porquería tóxica acumulada en pocos días por la catástrofe marina provocó úlceras,cánceres, náuseas y malformaciones genéticas en recién nacidos y, al menos, 300 muertes. Pero las desgracias no terminan ahí. Aprovechando el desgobierno, una multitud de barcos de pesca empezó a faenar en las aguas frente al país, incluidas sus aguas territoriales. En 2005 se calculó que pescaron allí unos 800 barcos de distintos países, muchos de ellos europeos y, más específicamente, españoles. Se estima que los ingresos generados durante un año por esta pesca extranjera ilegal ascendía a 450 millones de dólares. El resultado fue la rápida disminución de
    unas reservas pesqueras que eran el principal recurso para las comunidades de pescadores del país,catalogado como uno de los más pobres del mundo.
    Un reportaje de Al Yazira informa de que grupos de somalíes trataron de constituir un cuerpo autodenominado “Guardacostas Voluntarios de Somalia”, reuniendo dinero con el que pagar a la empresa estadounidense Hart Security, que se dedica a ntrenar y formar luchadores y mercenarios por todo el mundo –y que, años más tarde, ha actuado como mediadora para el cobro de rescates en aquellas mismas aguas: ¡negocio redondo!–. Al parecer, hubo intentos de esos
    guardacostas voluntarios de negociar con los buques de pesca extranjeros para que dejaran de faenar o pagaran un impuesto para seguir haciéndolo, intentos que resultaron fallidos. El desenlace final fue lo que hoy se califica como piratería somalí. En un país
    plagado de armas, desgarrado por bandas rivales y sometido a una situación económica desesperada, un desenlace así no debería sorprender. A la vista de lo anterior es legítimo preguntarse: ¿quiénes son, en esta historia, los verdaderos piratas? Hay en España quien propone que los atuneros españoles (que son sobre todo vascos) lleven militares a bordo para disuadir a los piratas. En el Parlamento vasco, los votos del PP y el PNV han hecho posible el pasado 8 de octubre aprobar una moción en esta línea. El Congreso ya lo había descartado meses antes arguyendo que la legislación española no lo permite. Francia sí lo permite, y hace tiempo que en el Índico los barcos de pesca franceses llevan militares a bordo. Pero esta
    diferencia es de detalle: ambos países lograron que el 10 de diciembre de 2008 los ministros de Defensa de la Unión Europea aprobaran la llamada Operación Atalanta contra la piratería somalí, y que se diera
    luz verde al envío de entre 6 y 10 buques de guerra para “garantizar la seguridad” en el golfo de Adén con el mandato de vigilar las costas de Somalia, “incluidas sus aguas territoriales”. Estos hechos muestran que el colonialismo no sólo no ha muerto, sino que está tomando nuevos bríos. Y un nuevo aspecto marcado por la crisis de recursos naturales, en este caso la pesca. Las flotas pesqueras de los países ricos, compuestas por buques con capacidad
    para moverse por todos los mares del mundo, esquilman un caladero tras otro: son las principales culpables de la sobrepesca que desde hace años viene destruyendo la capacidad de regeneración de las especies marinas y preparando un colapso de las capturas a escala mundial. Las primeras perjudicadas son las poblaciones de los países pobres que dependen de la pesca local: ellas carecen de flotas potentes para pescar lejos de sus costas. El caso somalí es uno de los más sangrantes por las circunstancias políticas internas, pero no es el único.
    España está recuperando sus blasones imperiales contribuyendo a empobrecer a uno de los países más pobres del mundo. Al hacerlo no sólo comete una injusticia, sino que practica una política sin futuro
    también para sus habitantes. Porque cuando ya no haya caladeros por explotar en ningún rincón del mundo, ¿qué harán nuestros marineros y pescadores?
    Es una indignidad aprovecharse de un país desangrado por una guerra civil y luego mandar a los soldados a defender una causa indefendible que no hace más que profundizar la tragedia de ese pueblo. Y si se quiere mirar desde otra óptica, ¿cuánto nos cuesta mantener la dotación de dos buques de guerra, un avión y 395 efectivos de la Marina española que tenemos destacados en la zona? El caso tiene su moraleja. Un país desarrollado como España no debe,tras agotar sus propios recursos pesqueros, expandirse por los mares
    del mundo privando a otras poblaciones más pobres de sus medios de subsistencia, porque agrava la situación de esas poblaciones y las empuja a una resistencia que desemboca en aventuras violentas y
    salidas militares. La solución hay que buscarla en casa, adaptándose a unos ecosistemas dañados y gestionándolos mejor (por ejemplo, con la piscicultura como alternativa a la pesca), y adoptando medidas previsoras para que nadie se quede sin trabajo y sin fuente de ingresos. Es inquietante que se esté haciendo exactamente lo contrario: optar por la huida hacia delante y por un neoimperialismo
    ecológico reforzado militarmente que sólo puede redundar en un empeoramiento de la situación.”

  2. La Chica que salió de la tarta noviembre 13, 2009 a 5:35 pm #

    Creo

  3. La Chica que salió de la tarta noviembre 13, 2009 a 5:36 pm #

    Creo que sale de aquí.

  4. vespasiano noviembre 13, 2009 a 7:15 pm #

    El distribuidor
    http://www.journeyman.tv/

    No dice mucho sobre el reportaje
    http://www.journeyman.tv/?lid=59911

    la fecha sí

  5. edujarto noviembre 13, 2009 a 9:52 pm #

    Qué eficacia. Gracias a todos.

  6. El Aspirante noviembre 14, 2009 a 12:52 pm #

    ¡Qué vergüenza! Todo el mundo sabe que lo importante es la Patria (con mayúsculas), sea la ejpañola o la vasca, en este caso no hay diferencia (¿la hay en algún otro caso, acaso?).

    Porque ¿quién de vosotros va a dejar de salir de tapitas y pedir “pescaíto”?

    Recomendación para valientes: “La pesadilla de Darwin”, documental.

  7. La chica que salió de la tarta noviembre 14, 2009 a 3:58 pm #

    http://www.kuomodo.info/2006/12/la-pesadilla-de-darwin.html

  8. edujarto noviembre 14, 2009 a 4:50 pm #

    Recuerdo que Llamazares comentó que se quedó impresionado con ese documental. No lo he visto entero, intentaré hacerlo pronto.

    Aspirante, siempre podemos pedir una ración de otra cosa, un queso manchego, un jamoncito, unos huevos rotos…hambre.

  9. antipatica noviembre 14, 2009 a 4:52 pm #

    Es muy duro

    rocío

  10. El Aspirante noviembre 15, 2009 a 1:49 pm #

    Podemos, podemos, pero ¿lo haremos? ¿Lo hacemos? ¿Dejamos de comer pescado?

  11. Rocio noviembre 15, 2009 a 3:38 pm #

    Lo jodido es que aunque lo hagamos, lo de dejar de pedir pescado, seguirá sucediendo lo que relata el documental y también se seguirán vendiendo armas y usando a niños como soldados y, y, y…lo jodido es que podemos hacer algo, sí pero poco

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